Política
Juicio por pedofilia contra los hermanos Kiczka: declaran los acusados y su padre
En una jornada que se extendió por más de 6 horas, comenzó el proceso oral contra el exdiputado provincial Germán Kiczka y su hermano Sebastián, acusados de tenencia, facilitación y distribución de material de abuso sexual infantil (MASI). El abogado del exdiputado insistió en su desvinculación de los cargos y destrató a periodistas cuando le consultaron por la convocatoria a declarar como testigo, al otrora jefe político de su defendido, Pedro Puerta.

Este martes se retoma el juicio oral contra el exdiputado del partido Activar Germán Kiczka (47) y su hermano Sebastián (44), por el delito de tenencia y distribución de Materia de Abuso Sexual Infantil (MASI) y por abuso sexual simple de una menor de 15 años –esta acusación es sólo para el menor de los hermanos. Está previsto que declaren los acusados y el padre de ambos Leonardo Kiczka.
Desde las 8.30 arrancó la segunda jornada del resonante juicio, calificado de histórico, por el tenor de los delitos y las personas involucradas: Kiczka fue tesorero y en algún periodo, presidente del partido Activar y hoy conduce el diputado provincial “mileísta” Pedro Puerta, quien fue convocado a declarar como testigo por los fiscales Martín Rau y Vladimir Glinka.
Al respecto de esta convocatoria, Gonzalo De Paula, el abogado defensor de Germán Kiczka, se negó a responder consultas de periodistas, y los destrató al considerar que la consulta no tenía que ver con el proceso judicial. La estrategia de la defensa, ventilada por el propio letrado ante los medios de prensa, es demostrar que el exdiputado es inocente de la tenencia y distribución de MASI.
Esta postura de la defensa del exdiputado conlleva a cargar las responsabilidades sobre Sebastián Kiczka, que es defendido por el abogado Eduardo Paredes. Este último, desplegó su estrategia que giraría en torno a demostrar que el menor de los hermanos es un “adicto” que debe ser tratado y contenido por una enfermedad mental que lo empujaría a consumir y compartir material aberrante con pedófilos de todo el mundo.
Concluida la primera jornada del histórico juicio, periodistas apostados en el Palacio de Justicia de Misiones inquirieron a De Paula sobre el pedido de los fiscales para que declare como testigo, el diputado provincial y presidente de Activar Pedro Puerta, un amigo personal y mentor político del mayor de los hermanos Kiczka.
Al ser consultado por la
negativa de Puerta a presentarse a declarar en el juicio –presentaría un
escrito y no respondería preguntas–, la salida de De Paula, fue ignorar la
consulta. “¿Alguna otra pregunta que tenga que ver con el caso?”, replicó el
abogado, negándose a referirse a la decisión del dirigente vinculado al
gobierno de Javier Milei.
Cuando comenzó su breve contacto con la prensa, De Paula recalcó que su cliente es “inocente” y que eso van a demostrar en el juicio. Repreguntado sobre si eso implicaba que el culpable del consumo y distribución de MASI era Sebastián, el abogado aclaró: “No digo esto porque no es mi defendido, digo que (Germán) es inocente”. Y ante nuevas preguntas de los periodistas, De Paula cerró el diálogo y se retiró. “Creo que las preguntas no son importantes, discúlpenme, que tengan un buen día”, dijo al alejarse de los periodistas.
Como se determinó del juicio,
la siguiente jornada abierta al público y la prensa será la última jornada, prevista
para el 16 de abril. Es que al estar involucrados menores de edad en los
delitos investigados, se busca no revictimizar a las víctimas.
De acuerdo con el diario El Territorio, en una jornada lluviosa que duró casi 6 horas, este lunes la fiscalía encabezada por Rau (Tribunal Penal 1) y Glinka (Tribunal Penal 2), dieron lugar a una extensa exposición donde remarcaron, la gravedad del material probatorio encontrado en los dispositivos vinculados a los Kiczka.
“El material me dolió en el
alma. Nadie necesita hacer un estudio pertinente para darse cuenta de que son
menores de edad, incluso menores de 8 o 6 años”, dijo el fiscal Rau al afirmar,
en su alegato de apertura, que cuenta con “pruebas contundentes” contra el
exdiputado provincial y su hermano.
Según publicó La Nación, Rau
se refería a los 603 archivos digitales de imagen y video que contienen
imágenes explícitas de menores de edad en situaciones abyectas, siendo abusadas
u obligadas a actos de zoofilia. A eso se suma, material documental y
testimonial desplegado en 90.000 fojas de un expediente que sacude a la opinión
pública misionera y que desde el año pasado explotó en el corazón de la vida
política de la provincia.
Rau enfatizó el peso de la
acusación contra el exlegislador: “Germán ha jugado a ser político y fue
claramente imputado por un delito de mucha gravedad”.
En su alegato, Rau resaltó
que el contenido de MASI hallado durante la investigación e incorporado al
expediente es “particularmente grave, ya que incluye imágenes de criaturas de
solo 2 o 3 años”. “Los únicos vulnerables en este caso son los niños que
aparecen en los videos”, expresó el fiscal, quien aclaró que de lo que se está
discutiendo en este proceso es de “asuntos criminales muy graves, no de causas
políticas”.
Por su parte, el fiscal Glinka
hizo foco en la necesidad de proteger la objetividad del tribunal frente a lo
que denominó “una estrategia de sugestión” por parte de la defensa. “Desde que
los hermanos Kiczka fueron detenidos, se empezó a trabajar en una defensa que
no se juega solo en esta sala, sino en las mentes de quienes deben juzgar. Por
eso vine a advertirles: van a tratar de engañarnos”, dijo de acuerdo con el
portal MOL.
“Este proceso empieza sin
nombre. Después se conocen los nombres. Y ya había medios. Quizás fogoneados
por los propios Kiczka . ¿Quién quiso esa foto del traslado esposado frente a
las cámaras? Nosotros no. A mí esa foto me da vergüenza. A ellos les servía”,
acusó.
En cuanto a la idea de que Germán Kiczka es víctima de una persecución por ser un “cuadro político en ascenso”, Glinka replicó que no hay indicios de ningún tipo de movilización social o de respaldo ciudadano que lo ubique como referente político. “No podemos sentarlos a la mesa de los perseguidos políticos con Nelson Mandela. Por favor”, ironizó.