Siguen las repercusiones sobre el histórico rechazo del veto del presidente ultraderechista Javier Milei a la ley de emergencia pediátrica, o ley del Garrahan y este jueves, el médico en jefe de la terapia intensiva del hospital, Mauro García, ponderó que más de los dos tercios de la Cámara de Diputados dijo sí “a la salud pública de calidad”, aunque hubo algunos legisladores oficialistas votaron en contra, entre ellos, el “radical con peluca” misionero Martín Arjol.
Este jueves, en diálogo telefónico con LT4, García aclaró que el rechazo del veto presidencial es parcial y trae algo de alivio, pero falta la confirmación en el Senado, que debatirá el tema, el próximo 2 de octubre. “Seguimos ahogados porque la cuestión salarial no se resolvió”, señaló el doctor, que empleó una analogía con la situación de un paciente en estado crítico, que recibe una promesa de tratamiento y recuperación.
“Parece ser que el médico nos está prometiendo un tratamiento, pero todavía falta. Por lo menos aparece eso. Yo estoy haciendo esa comparación para que vean que estamos muy enfermos, la cuestión está difícil, pero nos dijeron que hay alguna oportunidad”, enfatizó García, y amplió: “Primero tenemos que llegar al 2 de octubre, que es el día que se va tratar en el Senado, y después toda la implementación.”

No obstante, García subrayó que los médicos y trabajadores del Garrahan, siguen en una situación crítica. “Mientras tanto, la gente acá está agobiada. Por eso digo, nos dieron un poco de oxígeno, estamos contentos. Ayer en la plaza, estábamos todos muy contentos porque la verdad que se hizo un laburo muy importante”, sostuvo.
Acto seguido, García se refirió a los diputados por Misiones, que ayer, por primera vez apoyaron la lucha del Garrahan, es decir a los cuatro renovadores Daniel Vancsik, Yamila Ruiz, Alberto Arrúa y el pediatra Carlos Fernández. “Misiones y sus legisladores respondieron, porque la verdad que venían no a responder absolutamente nada. Ningún diputado de Misiones había aportado ningún voto (a la sanción de la ley de emergencia pediátrica), lo cual la verdad que era bastante vergonzoso”, fustigó García.
“Ahora quedaron solo el diputado (Martín) Arjol. La verdad es que no puedo creer que votó en contra. Pero bueno, votó en contra y después la diputada (Florencia) Klipauka, que creo que perdió el avión o no sé qué pasó”, sostuvo García sobre el misterioso faltazo de la ultraderechista obereña en la sesión de ayer. Cabe remarcar que el bullrichista Emmanuel Bianchetti votó en contra del veto de Milei, después de oponerse al tratamiento sobre tablas del proyecto para tumbar la anulación de la norma.

De acuerdo con García, hay que destacar la amplia mayoría que reunió el rechazo al veto, con 181 votos a favor, y sólo 60 en contra. “El resto de los diputados, dijeron que sí a Garrahan, así que eso es muy importante. Esa es una lectura: reclamamos salud pública de calidad y el 74 % de los representantes del pueblo dijeron que sí a esto. Así que es muy importante”, puntualizó el médico.
Consultado sobre si tuvieron alguna instancia de diálogo con la patronal representada por el Ministerio de Salud de la Nación y el directorio del Garrahan, García explicó: “Yo conformo un grupo que se llama la Conducción Interna, son todos los jefes (del hospital). Estamos hablando en este momento en vivo, en un chat, diciendo qué se puede juntar para pedirles a nuestras autoridades alguna explicación”, enfatizó el médico, dejando en claro que, desde las autoridades, no hubo ningún contacto con los trabajadores del hospital, consumado el rechazo al veto de ayer.
Insistiendo en que los que deben dar respuestas por la gestión del Garrahan, no son los trabajadores, García recordó el escándalo suscitado por la confirmación del uso de más de $40 mil millones del hospital, depositados en un fondo de inversión del Banco Nación, para la especulación financiera. “Salió el tema que nombró la diputada Victoria Tolosa Paz, los 40.000 millones en un fondo de inversión, y nosotros acá lo único que teníamos (como respuesta de las autoridades al pedido de financiamiento) es que ‘no hay plata’. Ahora resulta que, bueno, parece que sí (hay dinero). ¿Quién tiene que dar explicaciones? Nosotros no manejamos el fondo de inversión, son las autoridades, entonces eso lo que estamos cuestionando”, fustigó.
El Gobierno de Milei usó $40 mil millones del Garrahan para la timba financiera
A las 13 horas, los jefes de áreas y trabajadores del Garrahan se reunirán para conseguir respuestas de las autoridades, pero García insistió en que llevan meses sin mesas con los responsables de la gestión del Hospital. “De reunirse con nosotros, con todos en conjunto, hace un montón. Nos habían reunido a principios de julio, ahí nos habían dicho que nos iban a dar algo concreto, hasta al día de hoy no hay nada”, subrayó.
Sobre el escándalo del uso de los 44 mil millones de pesos generados por el Garrahan, en un fondo para la especulación financiera, García aclaró que surgió por un pedido de acceso a la información pública, que es “lo que comentó la diputada que no se lo dieron exactamente. Creo que les llegó un par de días antes de la reunión de la comisión el martes, y Tolosa Paz lo expuso ahí. Todo este tiempo nos dijeron ‘no hay dinero’, salvo que tengan indicación de no usarlo, lo cual hablaría de no la autarquía del hospital”, explicó el médico recordando que la Ley SAMIC otorga autarquía a las autoridades de hospitales nacionales.
No obstante, García aclaró que es poco ético o incongruente utilizar dinero del hospital para la especulación financiera, cuando se pagan sueldos de hambre a médicos, técnicos, residentes y trabajadores del Garrahan. “Yo no tendría un fondo de diversión si no le estoy dando de comer a mis hijos, parece que es poco coherente con la situación. Pero son otros los que tienen que dar la explicación porque, una cuenta en el banco se mira online desde un teléfono”, planteó.
Mientras no hay respuestas concretas de las autoridades a la crisis de financiamiento y salarios en el Garrahan, “la situación es la misma: la gente que se quiere ir, la gente que está desganada, la gente que está altamente preocupada. Y eso no ha cambiado y va empeorando porque la gente se sigue yendo. O sea, no es que la gente dice, ‘nos aprobaron la ley, (entonces) me quedo’. Hay gente que no le alcanza para vivir, tiene que buscar otro trabajo”, enfatizó García.
“Y se está resintiendo la atención en el sentido de sobrecargar al equipo, porque quien se va es difícil de reemplazar, y con estos valores no somos elegibles. Esto está pasando en la terapia (intensiva) Se terminan sobrecargando los equipos. Por eso estamos diciendo que el hospital se desangra”, remató el médico.