Política
Senado: sin los misioneros, se logró el quorum para debatir los pliegos de Lijo y García Mansilla para la Corte
Hubo 38 legisladores para abrir la sesión que podría ser histórica si se rechazan los postulantes propuestos por el presidente ultraderechista Javier Milei para el supremo tribunal, los mismos que designó por decreto. Los senadores por Misiones no estuvieron al inicio de la sesión.

Fracasaron las presiones de la Casa Rosada y de La Libertad Avanza para que se caiga la sesión en el Senado en la que podrían ser rechazados los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El dato político para Misiones es que ninguno de los representantes de la provincia en la Cámara alta, es decir, los renovadores Carlos Arce y Sonia Rojas Decut y el bullrichista Martín Goerling, aportaron para que se consiga el quorum.
De acuerdo con Parlamentario,
cuando se esperaba que el quórum se diese de manera holgada, la realidad fue
otra. Solamente 38 senadores bajaron en tiempo y forma: 33 de los 34
integrantes del interbloque Unión por la Patria (Carolina Moisés bajó con la
sesión comenzada); los radicales Pablo Blanco y Martín Lousteau; el formoseño
exoficialista Francisco Paoltroni; y el jefe de bloque del Pro Alfredo De
Ángeli, junto a la pampeana María Victoria Huala.
En tanto y pese a que firmó
el dictamen de rechazo del pliego de García Mansilla, la senadora larretista
Guadalupe Tagliaferri (Pro) asistió al recinto una vez que el quórum se había
logrado.
De hecho, Goerling terminó desobedeciendo
la orden que habría emanado del presidente del PRO, Mauricio Macri, para que se
de quorum y se debatan los pliegos.
En tanto, de los 13 senadores
de la bancada de la UCR, un partido que supuestamente defiende la división e
independencia de los poderes del Estado –algo que Milei rompió al designar
jueces de la Corte Suprema sin acuerdo parlamentario y usando un vericueto
legal de dudosa legitimidad–, 11 no dieron quorum, jugando a favor de la
maniobra de la Casa Rosada para meter a jueces de la Corte, a dedo y por la
ventana.
De acuerdo con el diario La
Nación el senador Ezequiel Atauche, el jefe del bloque de La Libertad Avanza en
el Senado, trató de desarticular el quorum hasta último momento, pero no lo
logró. Intentó, sin éxito, sumar el proyecto de Ficha Limpia para amedrentar al
kirchnerismo y hasta deslizó la posibilidad de que la presidencia firme un
decreto para bajar la sesión.
Sin embargo, no contó con el
apoyo de sus aliados habituales de Pro y el radicalismo, que le reprocharon la
utilización del decreto como herramienta de designación de los magistrados,
desconociendo su rol.
Así, en labor parlamentaria y
sin la presencia de Victoria Villarruel –que asumió la presidencia provisional
del país por el viaje de Milei a Estados Unidos–, se acordó tener una sesión
corta, sin cuestiones de privilegio. Habrá homenajes, se le dará ingreso al
pliego del embajador de Estados Unidos y se unificará el debate de los
magistrados, aunque habrá dos votaciones diferenciadas.
Será el único tema a debatir
a lo largo de esta sesión, dado que los otros temas que se barajaban, no fueron
contemplados. Y no son temas menores, como por ejemplo, el aumento de las
dietas de los senadores y la conformación de los miembros de la AGN (Auditoría
General de la Nación) por parte del Senado.
Para que los pliegos sean
rechazados, se necesitan 25 votos negativos, aunque los números podrían variar
en función de las ausencias y abstenciones.
Cabe recordar que el Poder
Ejecutivo anunció que tanto Lijo como García-Mansilla eran sus elegidos para
cubrir las vacantes de Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda el 20 de
marzo del año pasado, aunque recién envió sus pliegos al Senado el día 27 de
mayo. Después de casi un año de debate, el 26 de febrero de este año, Milei
designó por decreto a ambos en la Corte Suprema. Y lo hizo horas antes de que
culmine el periodo de sesiones extraordinarias, es decir, utilizando una
ventana legal porque este tipo de decretos que no están ideados para nombrar a
miembros del máximo órgano del poder judicial, sólo pueden firmarse cuando el
Congreso está en receso.
Según todas las estimaciones,
tanto Lijo como García-Mansilla no cuentan con los dos tercios para ser
consagrados integrantes del Tribual Superior.